Hace mucho que no estaba en un lugar que me conectara tanto con la naturaleza y conmigo mismo.
Cada rincón era un misterio que habia que explorar y cada sonido merecia ser oido.
Queria agradecer a la familia Hahn, por afrecer tanta amabilidad y sencillez, porque su forma de ser fue el complemento ideal para la maravillosa isla donde viven.
Muchas gracias.
Felipe y Daniella